Hola, ¡vas a ser papá!

Todos conocemos el famoso dicho: “En la vida, hay que hacer tres cosas: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”. Cuando me plantee cómo ir superando estos tres objetivos, los dos primeros me parecieron muy costosos, así que empecé por el tercero, que es el más sencillo, así de primeras y además te proporciona mano de obra barata para llevar a cabo los demás.

A finales de 2015 la cantante Adele nos sorprendió con su éxito Hello, una canción en la que podemos encontrar la línea siguiente:

Hello from the other side

En un principio, no llegaba a entender el significado de esa línea ni qué quería expresarnos la cantante con el resto de la canción. Desde que nos enteramos que íbamos a ser padres por fin le he encontrado el sentido al exitazo de la británica. “Hola desde el otro lado”, por fin dejas atrás tus mierdas de adolescendulto (palabra que espero cale en la comunidad en breve y podamos empezar a comercializar. Patente en curso) y te toca ponerte las pilas. Vas a recibir a un nuevo ser humano y ¡tú eres el responsable, bienvenido al otro lado!.

Esta frase sí que es fuerte, tú, que hasta entonces lo único que habías tenido a tu cargo eran un par de peces de colores con motitas negras (es una historia muy larga), una tortuga tuerta y un gato con diabetes, te vas a enfrentar a una de las tareas más importantes en la vida de toda persona, tratar de cuidar, educar y querer a un ser viviente de tu misma raza. Evidentemente, todo lo aprendido anteriormente con el zoo de los horrores no te sirve para nada. Si eres nuevo en estas lides, ya te digo que las respuesta a las siguientes preguntas es siempre NO, te ahorro el mal trago:

  • ¿Puede usar el bebé la misma arena que el gato?
  • ¿Podemos comprar un limpiafondos para limpiar la jaula del bebé? (te recomiendo no utilizar la palabra jaula para denominar el espacio donde dormirá tu hijo, te ahorrará muchos problemas a la larga con los servicios sociales)
  • ¿Puedo colocar una rueda para que corra el niño como tiene el hamster?
  • ¿Compramos una correa para pasear al bebé? (esta es la única que puede tener respuesta afirmativa, siempre y cuando queráis sacar a vuestro hijo con esas cintas tan cómodas mientras olfatea a otros bebés).

Todo esto es importante y avisa a tu pareja, todo el período de gestación es un constante examen para vosotros, lo que todavía no tengo claro es si en el hospital, en el momento del parto nos van a dar la nota, y si hace media con el resto de tu vida adulta, si es así, creo que me toca presentarme en Junio de nuevo…

Los familiares son tu primer control. Hay una serie de datos que debes conocer al dedillo antes de cualquier reunión o visita familiar. ¿Cuanto pesa ya el chiquillo? ¿Vais a ir por lo privado? ¿Cuantas semanas os quedan? ¿Le vais a dar biberón o el pecho?… Estas preguntas son de tanteo, si no respondéis o falláis alguna, no descuenta de la nota, pero, como en todos los exámenes que se precien, queda la pregunta de desarrollo, la que nunca falta y, por mucho que te la hayas preparado siempre te tiemblan las piernas:

– ¿Ya habéis comprado todo lo necesario?

En este momento es cuando tu papel como padre se pone entre la espada y la pared. Es como ese programa de televisión en el que tienes que ir descartando cosas y como falles en alguna te explota la bomba…

– Creemos que sí, ya tenemos lo indispensable… la cuna, el cambiador, el carrito…

– Aham… – Habitualmente acompañado de un movimiento de cabeza como si estuviese apuntando en una lista mental todo aquello que vais enumerando –

– Bueno… – con voz temblorosa – … también hemos comprado una muselinas para tapar al niño y el termómetro para la bañera…

– Sí…, muselinas, termómetro… – se tachan dos elementos más –

Estas conversaciones pueden ser infinitas, por muchos elementos que enumeres siempre te faltará alguno.

– Pero, ¿tendréis la crema hialurónica con extractos de alga del mar muerto y colágeno reafirmante para la hidratación de la corva de la rodilla del bebé no?…

En estos casos tienes dos posibilidades. Si tienes suficiente confianza con el interlocutor, puedes derrumbarte, dar la batalla por perdida y entre lágrimas, suplicar al Jedi con el que te enfrentas que te acoja como su padawan y te enseñe los caminos de la fuerza. La otra salida es la más cómoda y te da una victoria parcial: “Lo tengo pedido por Amazon y me lo han bloqueado en la frontera”. Esta frase os ofrecerá unos días de ventaja para poder recorrer de arriba a abajo internet buscando y comprando cualquier cosa relacionada con los bebés.

Otro de los exámenes importantes de cara a la evaluación final es el que te hacen los médicos. Sí, así de primeras, podrías pensar que están allí para resolver tus dudas y ayudarte en todo lo posible… nada más alejado de la realidad, piénsalo, son los idóneos para evaluar tus capacidades como padre/madre. Esto no lo tengo confirmado pero creo que, en la nota final, su opinión cuenta un 60%, por lo menos…

Los primeros días llegas a la consulta con los miedos propios de un embarazo, sobre todo en nuestro caso, al ser padres primerizos todo es nuevo y no sabes cómo enfrentarte a la mitad de las cosas. El médico no ayuda en este trámite y te expone ante preguntas como las siguientes:

  • ¿Cuál es el grupo sanguíneo de la madre? – Esto debería estar almacenado en alguna base de datos de humanos para que no tuviésemos que pasar por el trance de decir que no tenemos ni idea. (sí, una persona responsable debería saberlo…)
  • ¿Qué clase de parto queréis? – No sabía que se podía elegir. Yo me quedo con el estándar, el de salir por el canal habilitado, que no me vengan con moderneces.
  • ¿Querrá el padre cortar el cordón umbilical? – Esta pregunta todavía no la he respondido, creo que el planteamiento está incompleto y falta información. ¿Qué herramienta se usará para el corte? ¿Tienes que traer la tuya propia de casa? ¿Cuanta fuerza hay que ejercer para partir ese trozo milagroso que une a tu mujer y a tu hijo?… Imagina que lo hago muy flojito y tengo que repetir el corte. Todo el que haya cortado alguna vez leña en su vida, sabe que es muy complicado dar dos veces en el mismo sitio… el estropicio puede ser bastante grande…

El número de preguntas a pillar se acrecenta con el número de semanas que pasan, porque esa es otra, ahora todo lo cuentas en semanas.

¿De cuantas semanas estás? 33. ¿En qué semana se suele salir de cuentas? En la 40. ¿Cuando es recomendable realizar la ecografía del segundo trimestre? En la semana 20. ¿Cuando dura un fin de semana? 0,28 semanas… y así con todo, es lo más sencillo para organizarte.

Creo que he sacado una conclusión importante de estas 34 semanas que llevamos viviendo esta increíble aventura, por muchos exámenes que pases, preguntas, interrogatorios o miradas inquisidoras, tengo claro quién son los protagonistas de esta película: mi mujer, mi hijo y yo. Desde hace casi 8 meses hemos dejado de ser dos para convertirnos en una pequeña familia. Sentimos cómo vas creciendo, escuchamos tus primeros latidos e incluso empezamos a jugar contigo (no tenemos muy claro si nos respondes pero, nos gusta pensar que sí).

Lo más importante de este viaje que está comenzando creo que es rodearse de tus seres queridos, escuchar y hablar con tu pareja, no perderte ni un instante del camino y sobre todo, intentar sonreír en cada momento. Seguro que con esta receta, el sobresaliente en el examen final está asegurado.

Semana 33. Os mantendré informados.

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